Seguimos disfrutando de esta semana cultural en la que nos está acompañando hasta el tiempo, las familias siguen volcadas con la escuela , en acompañar a los más pequeños en su aprendizaje y, numerosos voluntarios se ofrecen para ir convirtiendo a todo el pueblo en escuela.
Damos las gracias a la familia Esparza por su paciencia, simpatía y por habernos regalado una mañana en su propiedad de olivos, adereceda con su propia sabiduría y sus olivas.
Igualmente, agradecemos la dedicación y generosidad de toda la familia propietaria de Aragonesa de Olivos que nos ha permitido ver el proceso de transformación de las olivas en aceite y poder saborear, con pan recién tostado, ese delicioso producto sano y delicioso. Además nos ha obsequiado con refrescos y una muy cálida hospitalidad al calor del hogar encendido.
¡ QUÉ ACEITE TAN RICO Y RECIÉN MOLIDO ! ¡Un manjar!
Puedes acompañarnos en nuestra visita a través de las fotos que ha hecho Blanca.
























